Siervas de Jesús celebraron la primera fiesta litúrgica de la Madre Carmen en Valencia

Siervas de Jesús celebraron la primera fiesta litúrgica de la Madre Carmen en Valencia

Category : ARQUIDIOCESANA

Con una celebración solemne la U. E. Colegio Betania, juntos con las hermanas de la congregación Siervas de Jesús que hacen vida en la arquidiócesis de Valencia, se unieron en oración para agradecer a Dios por la vida y obra de la beata venezolana Carmen Rendiles, fundadora de esta comunidad religiosa.

La hermana María Angélica, directora del colegio, dirigió unas palabras de agradecimiento a todos los estudiantes por su participación en la celebración de esta fecha, que llena de júbilo a toda la congregación religiosa y a todo el país. Del mismo modo pidió la intercesión de la Madre Carmen, para el fortalecimiento de la comunidad cristiana y de los venezolanos.

Asimismo, con motivo de esta gran fiesta, se celebró la eucaristía, que estuvo presidida por el padre Kafka Pirela, vicario de la iglesia San José y que contó con la participación de todos los docentes y trabajadores de la institución.

Durante la homilía el padre Pirela, destacó el trabajo de la beata, mientras enfatizó que como católicos se debe descubrir cuál es la limitación que cada uno tiene para pedirle a Dios que obre en nuestra vida.

“La celebración de Madre Carmen, se convierte para nosotros en una invitación a la santidad (…), Dios nos está invitando en esta fiesta a ser santos”, señaló el padre Kafka.

El padre Pirela también explicó que ser santo no significa ser sumiso, toda vez que esa imagen está lejos; apuntó que la santidad tiene que ver con ser intrépido, tener el amor de Dios dentro del corazón, del tal manera que ese amor nos haga fuerte a la hora de enfrentar las adversidades.

“La intrepidez nos ayuda a lograr y conseguir grandes cosas y es allí donde hoy debemos preguntarnos cómo está mi camino hacia la santidad”, añadió el celebrante.

Madre Carmen es un modelo de santidad que nos enseña que nuestras carencias no son impedimento para no ser santo”; afirmó, por el contrario nuestras carencias pueden ser un estímulo para lograr grandes cosas, destacó el vicario de la iglesia San José.

 “Al descubrir el brazo que me hace falta, descubro el poder del brazo de Dios en mi vida y exactamente eso fue lo que le pasó a Madre Carmen, se dejó amar por Dios”, expresó.

Finalmente el padre Kafka indicó que en Madre Carmen el amor de Dios estuvo dándole fortaleza en medio de sus necesidades, pues ella terminó agradeciendo a Dios su carencia. Al concluir la eucaristía las hermanas de la congregación le obsequiaron un cuadro de la tercera beata venezolana al presbítero Pirela.


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